Convéncete de algo. No son problemas, son dificultades.
Hay una creencia que paraliza más de lo que parece: creer que tienes un problema. Los problemas tienen mala fama. Suenan a algo grave, a algo que no tiene solución fácil, a algo que te supera. Cuando dices «tengo un problema» estás activando en tu cabeza una respuesta de resistencia antes incluso de intentar resolverlo….
